Todas las personas tienen dignidad.
- Con independencia de la edad, las enfermedades, el estado cognitivo o el grado de discapacidad o dependencia, las personas mayores son poseedoras de dignidad. Por tanto, deben ser tratadas con igual consideración y respeto que las demás.
Cada persona es única.
- Ninguna persona mayor es igual a otra. Cada persona tiene su propio proyecto vital. Por tanto, la atención personalizada es imprescindible.
La biografía es la razón esencial de la singularidad.
- La biografía es lo que convierte en única a cada persona mayor. Por tanto, ésta se convierte en el referente básico del plan de atención.
Las personas tienen derecho a controlar su propia vida.
- La persona mayor se considera como un agente activo y protagonista de su proceso de atención. Por tanto, se respeta la autonomía de las personas y se buscan oportunidades y apoyos para que éstas tengan control sobre su entorno y su vida cotidiana.
Las personas con grave afectación cognitiva también tienen derecho a ejercer su autonomía.
- La autonomía no se entiende como una capacidad única y fija. Por tanto, no se renuncia a trabajar desde la autonomía con las personas gravemente afectadas, identificando oportunidades y apoyos que permitan su ejercicio.
- La autonomía se entiende como un derecho que, cuando la persona no es competente para tomar decisiones y actuar, es ejercido de modo indirecto a través de los otros, quienes deciden teniendo en cuanta los valores y preferencias de quien es representado.
Todas las personas tienen fortalezas y capacidades.
- Las personas mayores, aun teniendo altos niveles de dependencia, también tienen fortalezas y capacidades. Por tanto, la mirada profesional no se fija solo en los déficits y limitaciones y busca una relación que reconoce las fortalezas y capacidades de cada persona y el fortalecimiento de las mismas.
El ambiente físico influye en el comportamiento y bienestar subjetivo.
- Especialmente en las personas en situación de dependencia, el ambiente físico tiene gran importancia en su bienestar subjetivo. Por tanto, es preciso lograr entornos accesibles, confortables, seguros y significativos.
La actividad cotidiana tiene una gran importancia.
- Lo cotidiano, lo que sucede en el día a día, las actividades que realizan las personas mayores influye de forma determinante en su bienestar físico y subjetivo. Por tanto se procuran actividades plenas de sentido que, además de servir de estímulo y terapia, resulten agradables y hagan sentir bien a las personas.
Las personas son interdependientes.
- El ser humano se desarrolla y vive en relación social; necesita a los demás y a la vez influye en ellos.
- Por tanto, los otros -los profesionales, la familia, los amigos o los voluntarios- son esenciales en el desarrollo del proyecto vital de las personas y tienen un papel clave en el ejercicio de la autodeterminación y en el logro del bienestar.
Las personas son multidimensionales y están sujetas a cambios.
- En las personas mayores interactúan aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Requieren de apoyos diversos y ajustados a las diferentes situaciones.
- Por tanto, es preciso ofrecer atención desde intervenciones integrales, coordinadas y flexibles.