Lo que vemos en esta representación es que a lo largo del tiempo la situación de intervención en crisis se reproduce repetidamente y empieza a ser cada vez más profunda y más extendida en el tiempo la situación de vulnerabilidad y de crisis. Y cada vez es más tenue y más insegura la recuperación de la familia.
Cuando esta situación se reproduce y se reitera a lo largo del tiempo, suele llegar un momento en que la familia no supera un umbral aceptable de afrontamiento y de protección.
Lo complicado en estos casos es que con frecuencia el umbral de la intervención profesional se va desgastando, se va diluyendo, y el propio pesimismo sobre la capacidad de cambiar este perfil hace que la intervención termine formando parte de esta crisis cíclica.
Y suele ocurrir que las intervenciones se hagan puntualmente como una necesidad de parchear de alguna forma la situación, sin llegar a tener como objetivo central analizar cuáles son los factores que mantienen este perfil de cronificación y cuál es la estrategia más adecuada para romper este patrón.
