Infancia y Familia

Intervención familiar

Procesos clave en la intervención familiar: la co-construcción de la situación-problema con la familia

Actitudes iniciales de la familia respecto a la situación-problema

El sistema profesional es nuestro problema

Cuando nos encontramos en la situación de mayor antagonismo y conflicto, aquella en la que la familia se presenta bajo el paradigma de “vosotros –los servicios sociales y de protección– sois nuestro problema”, éstas son algunas directrices de utilidad:

  • Evita a toda costa entrar en escaladas de conflicto con la familia, pon atención al trabajo que debes hacer con clientes que tienen una actitud inicial de “rehenes” o familias “fugitivas”.
  • Explora cuáles pueden ser las causas del antagonismo mostrado: el conflicto y desestructuración que sufre la familia, su experiencia negativa con otros servicios, el impacto de medidas coercitivas de separación; habla de esto si es posible con la familia.
  • Tienes que mantenerte en buena disposición de ayuda haciendo ver que “es frecuente” y “entendible” su postura, aunque no debes permitir faltas de respeto y tu compromiso con las medidas de protección no debe dejar dudas.
  • Tienes que “crear” un problema o un “dilema” que dé comienzo a la intervención; por ejemplo: ofrecer ayuda a la familia para demostrar que en realidad sí pueden hacer las cosas bien (mediar entre ellos y las denuncias), o hacerles ver que pueden hacer compatible el defenderse del trato injusto (mediante reclamaciones legales o administrativas, etc.) con una aprovechamiento de nuestros servicios para mejorar la situación (siempre que no nos utilicen como argumento en otro tipo de reclamaciones).
  • El aspecto de la conexión emocional con el usuario, que se sientan emocionalmente entendidos en la expresión de rabia e impotencia, es un elemento crucial.
  • También en estas situaciones hay que centrarse más en el futuro que en rememorar o juzgar lo que la familia puede considerar injusto o erróneo.