Infancia y Familia

Intervención familiar

Procesos clave en la intervención familiar: la co-construcción de la situación-problema con la familia

Actitudes iniciales de la familia respecto a la situación-problema

Existe un problema, pero no tiene solución

Si en la forma de expresarse la familia en relación al problema que suscitó la intervención se transmite que la familia está más bien dentro del paradigma de creencias que hemos denominado “no se puede remediar”, las directrices tienen algunos aspectos comunes y otros específicos:

  • También en este caso, como en casi todas la situaciones de inicio, lo más importante es no reforzar o amplificar ese planteamiento, por ejemplo, insistiendo en que si quieren se puede hacer mucho, en qué deben hacerlo, etc.
  • Conectar con las personas, y en este caso tienes que escuchar con respeto e interés su historia de resignación y desamparo, pero sin dejar por un momento de hacerles ver que “es normal que ellos se sientan así, es la respuesta lógica después de tantos (o tan graves) problemas, pero nosotros estamos acostumbrados a remontar ese tipo de situaciones”.
  • Si la persona o familia se siente “víctima” (por ejemplo, los padres de un adolescente muy problemático que les ha generado muchos conflictos), debes intentar que se sientan ya como “pacientes” o “convalencientes” (dejarse cuidar, hacer caso de las indicaciones y consejos, etc.) como paso previo a que se comprometan poco a poco como “clientes” (participación activa en el cambio).
  • Cuando sea posible asume una parte de responsabilidad y a cambio pídeles otra pequeña responsabilidad y compromiso a ellos. Por ejemplo, “nosotros (el equipo profesional) vamos a mediar en que Juan (el adolescente) entre en un recurso que alivie a la familia (un curso de capacitación, un centro de día, etc.), pero necesitamos que vosotros (la familia, la madre, etc.) acudáis a las citas que programemos (o participéis en un grupo de familiares, llevéis a los niños, etc.)”.
    • Es muy importante que el tono de esta “transacción” sea de establecer un compromiso de ayuda y que por lo tanto no sea interpretado por la familia como un tono de “chantaje”.
    • También en estas situaciones hay que centrarse más en el futuro que en rememorar el sufrimiento pasado o presente, generar optimismo trabajando hacia el futuro y con cambios escalonados.