Enfermedad mental

Grupos de ayuda mutua

La gestión del conflicto en los grupos de ayuda mutua

Situaciones de conflicto más frecuentes en los grupos de ayuda mutua

Algunas de estas situaciones de conflicto pueden ser:

  • Ausencias:
    • Para un adecuado aprovechamiento del grupo de ayuda mutua es importante la asistencia al total o la mayoría de sesiones de un mismo módulo.
    • Si la persona no avisa o hay diferentes miembros que no asisten a una misma reunión, los demás empiezan a cuestionarse la validez del grupo, si es o no lo bastante bueno.
    • En caso de detectar ausencias repetidas, se intentará averiguar sus causas preguntando a compañeros y compañeras para intentar buscar soluciones que permitan una adecuada participación.
    • En la planificación del desarrollo del grupo de ayuda mutua, se tendrá en cuenta que no coincidan las sesiones con otras actividades de la asociación.
  • Interrupciones o conversaciones privadas:
    • Cuando se produzcan interrupciones o falta de atención a las sesiones o al resto de participantes, se le pedirá a esa persona que abandone ese comportamiento explicando que dificulta su propio aprendizaje y el de las demás personas asistentes.
    • Se le invita a aplazar dicha conversación al final de la sesión.
    • En caso de mantener la misma actitud de forma reiterada, se le invitará a salir de la sala durante un tiempo o a abandonarla definitivamente.
  • Discusiones y conductas agresivas:
    • Si las discusiones versan sobre los contenidos, el/la facilitador/a mediará para evitar insultos o descalificaciones.
    • Incluso aplicará de forma práctica algunas de las técnicas tratadas en esta guía.
    • Es conveniente resolver los conflictos surgidos durante las sesiones para evitar que continúen fuera.
  • Salida injustificada de la reunión:
    • Si algún participante solicita salir de la sala por diferentes motivos, se le recuerda el tiempo de permanencia en la sesión y que es importante su asistencia y participación, salvo que decida no asistir.
  • Resistencia a participar en las actividades:
    • Cuando alguien se niega a realizar una actividad, se averiguarán los motivos de la negativa (falta de confianza, resistencias a hablar de temas que no nos gustan o a hacer frente a cosas que no están resueltas, resistencias a pedir ayuda o a ver que existe un problema...).
    • Se facilitaran los medios para que la acabe realizando:
      • Desmontando las dificultades.
      • Anticipando los beneficios de su realización.
      • Manejando la vergüenza.
      • Realizando la actividad con él o ella.
      • Explicando de nuevo las instrucciones de la actividad.
    • Es recomendable frenar estas situaciones porque podría producir que otras personas también se negaran a realizar las actividades.
  • Incumplimientos de la normativa pactada por el grupo:
    • Es una cuestión grave, que pone en peligro la continuidad del grupo.
    • Hay que poder hablar abiertamente de lo que ocurre y tomar decisiones de cómo continuar.
    • Hay grupos que deciden expulsar a la persona que ha incumplido la normativa, otros que revisan los acuerdos porque igual no se pueden cumplir, porque no son nada realistas para sus miembros.
  • Cambios de objetivos:
    • Un cambio de objetivos puede provocar muchos conflictos entre los miembros del grupo de ayuda mutua.
    • No siempre las nuevas trayectorias que toman los grupos son del agrado de todos.
    • En este sentido, las decisiones del grupo se toman por consenso y debemos tener en cuenta que algunos miembros serán más reticentes a los cambios, que les costarán más y que el grupo tiene que encontrar su propio ritmo, basado en el ritmo de todos sus miembros.
  • La incorporación de nuevos miembros:
    • Especialmente miembros activos que no saben cuál es su lugar, que no intentan descubrir ni cumplir las reglas del grupo.
    • Es seguro que la lucha por el dominio saldrá a la superficie.
    • En este sentido, es muy importante la figura de la acogida.
  • Agravamiento de un miembro:
    • Se puede dar el caso de que un miembro pase por una situación muy difícil.
    • El grupo tiene que ver qué puede hacer para ayudar, si la persona necesita otro tipo de servicio y cómo se coordinará el grupo para facilitar a la persona que pueda mejorar.
    • Siempre teniendo en cuenta que podemos acompañar y ayudar a la persona sin hacer nuestro el problema.
  • Diferentes expectativas entre los miembros:
    • Los miembros del grupo pueden compartir diferentes expectativas de lo que quieren conseguir dentro del grupo.
    • El ajuste de estas expectativas por parte de todos se hace necesario y viene dado muchas veces a través de conflictos que terminan resolviéndose.
    • Pero ya que estos conflictos son inevitables, hay que aprovecharlos para cohesionar al grupo, es decir, para acercar posturas, para conocer mejor a los demás y aceptar su diferencia.
    • Los conflictos bien gestionados sirven para eliminar elementos que separan y restablecer la unidad.