Enfermedad mental

Grupos de ayuda mutua

La gestión del conflicto en los grupos de ayuda mutua

Reglas básicas de funcionamiento

Inclusión
  • Todas y cada una de las personas que forman parte del grupo de ayuda mutua deben poder integrarse y sentirse partícipes de sus dinámicas y funcionamiento. En caso contrario, no se vincularán al grupo.
  • Para garantizar la inclusión, se ofrece­rá la posibilidad de participar a todas las personas del grupo de ayuda mutua, invitando a exponer sus opiniones, ideas y experiencias al res­to de compañeros.
  • Asimismo, se ha de tener presente que nadie está obligado a hablar. Hay muchas formas de participar, no sólo ha­blando.
  • Además, hay que tener cuidado de que nadie acapare la palabra mucho rato ni que se produzcan largos diálogos entre dos o más miembros, en detrimento del resto de compañeros/as.
  • Igualmente, hay que asegurarse de que todos los miembros entienden el funcionamiento del grupo de ayuda mutua, con especial cuidado de las personas recién llegadas al grupo y/o que nunca han participado de un espacio de ayuda mutua.
  • Finalmente, se deben contextualizar los temas de conversación, asegu­rándose de que todos y todas saben de qué se habla y a que se hace referencia. Nuevamente, hay que prestar especial atención a las personas que se incorporan a un grupo que lleva un tiempo en funcionamiento.