Este documento establece un marco de calidad dirigido a centros residenciales para niños, niñas y jóvenes, incluidos aquellos de carácter educativo con internamiento. Su finalidad es orientar la evaluación, la inspección y la mejora continua de estos servicios, situando en el centro el bienestar, los derechos y la experiencia de las personas menores atendidas. Basado en un enfoque centrado en las relaciones, la protección y el desarrollo integral, el marco define áreas clave de evaluación como la calidad de los cuidados, el liderazgo, el entorno y la planificación de apoyos. Asimismo, incorpora una serie de garantías básicas que deben cumplirse para asegurar una atención segura y adecuada.