Buenas prácticas, Dependencia, Discapacidad, Discriminación, Exclusión social, Experiencias, Igualdad de oportunidades, Intervención, Prevención, Programas de prevención, Programas de promoción, Promoción, Recomendaciones
La Unión Europea ha encargado este estudio, desarrollado en España y otros once países europeos a lo largo de 2007, con el fin de identificar el riesgo específico de discriminación que padecen las personas con discapacidades severas cuyas necesidades pueden calificarse como “complejas” o “múltiples”. Para formarse una idea lo más completa posible de la falta de igualdad que experimentan las personas que pertenecen a este colectivo, se ha optado por adoptar una definición muy amplia del concepto “discriminación”, que incluye los problemas de provisión y acceso a servicios, la falta de participación y autodeterminación, las dificultades para beneficiarse de servicios personalizados y presupuestos individuales, y las deficiencias en la colaboración intersectorial entre servicios. A partir de los resultados del análisis comparativo de los estudios nacionales –presentados todos ellos en este documento–, y basándose en la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, los autores emiten una serie de recomendaciones dirigidas a la Unión Europea, los Estados miembros, las ONG y los proveedores de servicios a personas con discapacidad, siendo la más importante de ellas el consejo de crear un plan europeo de acción en esta materia.