Uno de los factores distintivos más importantes del enfoque de la «Resistencia no violenta» como respuesta a la violencia filio-parental es el enfoque en el apoyo terapéutico y en la intervención psico-educativa que implica solo a los progenitores, sin necesidad de trabajar directamente con el/la menor. (…)
Con la atención puesta únicamente en el compromiso directo de los padres y madres, ofrece al profesional y a los progenitores una forma de sortear ese posible obstáculo a la intervención, puesto que la aceptación y la asistencia del/ de la menor dejan de ser un problema.
Los elementos centrales del enfoque de la «Resistencia no violenta» son:
- Compromiso de los padres con la resistencia no violenta: Los padres se comprometen a resistirse a la violencia y a no recurrir a ella en sus respuestas al/la menor, a pesar de sus provocaciones. Esto incluye el compromiso por parte de los progenitores de no incurrir en agresiones verbales ni físicas.
- Aplicación de técnicas de distensión: el desarrollo de habilidades de autocontrol y “autorrelajación” por parte de los progenitores para reducir la tensión y evitar confrontaciones innecesarias.
- Mayor presencia parental en la vida del hijo/a: cambiar la forma en que un progenitor está presente en la vida de su hijo y replantear las interacciones sin un conflicto constante.
- La red de apoyo: los progenitores cuentan el alcance del problema de violencia a una serie de personas importantes para ellos, a quienes también se invita a formar parte de una red de apoyo (abuelos, tíos o amigos).
- El anuncio a la familia: se anuncia a la familia que ya no se va a tolerar más la violencia en casa (durante el anuncio se especificará claramente a qué tipo de violencia se refiere).
- Actos de reconciliación: detalles o «incentivos» espontáneos y no merecidos (palabras/ acciones/ hechos) de los progenitores hacia el/la menor.
- Negarse a cumplir órdenes y romper tabúes: retomar actividades que los progenitores pensaban que ya no podían hacer, como entrar en la habitación de su hijo, hablar con los amigos que invita a casa o ver la televisión en el salón.
- La Sentada: una ruptura drástica con los hábitos del pasado y una demostración clara del compromiso de los progenitores a ejercer una resistencia no violenta.