“Se configuran como un servicio social especializado y de carácter asistencial, destinado a acoger, por un período de tiempo determinado, a las mujeres solas o acompañadas de menores a su cargo víctimas de violencia doméstica que hayan abandonado o tenido que abandonar el domicilio familiar y carezcan de medios propios”
PROPUESTA DE PROTOCOLO DE ATENCIÓN A MENORES EN LAS CASAS DE ACOGIDA PARA MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
1. Preparar / Planificar el ingreso
Recopilar toda la información previa ya disponible. En relación a los menores, los informes específicos elaborados por los profesionales del Centro de Emergencia – si la unidad familiar proviene de allí-, o del profesional de la Asesoría Social del IAM, si no ha existido paso previo por Centro de Emergencia.
En este segundo supuesto, y a falta de información detallada y específica sobre el menor, la casa de acogida realizará en una primera etapa funciones similares a las del centro de emergencia con el fin de llevar a cabo un análisis lo más preciso posible de las necesidades de los menores.
Es recomendable el establecimiento de una reunión de coordinación; centro de emergencias / casa de acogida, a fin de clarificar información, dar continuidad al proceso y evitar duplicidades que puedan perjudicar a los menores.
2. Entrada de la unidad familiar en la Casa de Acogida. Recogida de información general de los/as menores y sus familias
El día del ingreso de la unidad familiar, tras instalarse en el centro se les enseñara este, explicándoles las normas, horarios y dándoles un tiempo de adaptación a la dinámica del centro. Se cumplimentara una ficha de recogida de información sobre cada menor basándonos en la información que nos da el informe y aquella que nos proporciona la madre.
3. Acogida de los menores en el centro
Los menores, necesitan un tiempo mayor de adaptación a la dinámica de la casa. Por ello los profesionales del centro trabajaremos para:
4. Gestiones de emergencia
5. Periodo de observación de la dinámica familiar y recogida de información de la dinámica familiar al ingreso
Durante la estancia de la unidad familiar en el centro, se realiza una observación continua de la dinámica familiar. Para ello utilizamos un “diario de campo”. Basándonos en ese diario y en la observación directa que se hace día tras día, al cabo de una semana o diez días cumplimentamos la ficha de recogida de información de la dinámica familiar al ingreso, que nos servirá para analizar y priorizar las necesidades tanto de los menores como de la dinámica familiar. Otra herramienta utilizada para la observación de la dinámica familiar es el “diario de observación” que se utilizara en casos en los que la dinámica familiar esta tan desestructurada y es tan compleja que se necesita de una herramienta específica para poder analizar a fondo la dinámica familiar y detectar todas las necesidades existentes
6. Planteamiento y priorización de objetivos desde el centro
Desde el centro y a través de la ficha de recogida de información al ingreso, se identifican las necesidades del menor y la familia, planteándose unos objetivos que nos lleven a cubrir dichas necesidades.
7. Planteamiento y trabajo de objetivos de la dinámica familiar con la madre
En muchas ocasiones, las necesidades detectadas por los profesionales no serán las mismas que las necesidades planteadas o detectadas por la madre del menor. Por ello, desde la casa de acogida realizaremos una entrevista con la madre en la que ambos (madre y profesionales) plantearemos las necesidades que hemos detectado y los objetivos que queremos conseguir.
Esto nos resulta básico para que la mujer tome confianza con el equipo, se sienta valorada y participe de su proceso y del de sus hijos.
En este punto es importante tener en consideración que el plan de intervención con el menor, dentro de la casa de acogida, está inserto en el marco del Programa de Intervención Familiar que pueda estar realizándose en coordinación con el o los profesionales responsables del mismo.
8. Intervención para la consecución de objetivos
Desde la casa de acogida se llevan acciones encaminadas a la consecución de los objetivos tanto con el menor como con la unidad familiar.
En ocasiones, la situación social y emocional de la madre hace que la intervención se alargue en el tiempo. Por ello, desde la casa de acogida intervenimos de manera integral con la unidad familiar motivando a la madre y prestándole el apoyo psicológico necesario, a la vez que trabajamos los distintos aspectos con los menores, haciendo así participe a la madre de todo el proceso, de forma que a la salida de la vivienda pueda continuar ella con los hábitos adquiridos y con el apoyo de profesionales con los que se ha trabajado.
Los objetivos planteados en inicio se irán adaptando y reformulando según las necesidades detectadas a lo largo de la intervención. Para detectar estas necesidades nuevas nos es de gran ayuda la comunicación tanto con la madre como con los menores. Esta comunicación es plasmada de forma informal en el diario de campo.
9. Ficha de recogida de información de la dinámica familiar a la salida y valoración de la consecución de objetivos
A la salida del centro, cumplimentamos la ficha de recogida de información a la salida y la ficha de consecución de objetivos. Ambas nos servirán para conocer cuáles son los objetivos que se han cumplido, cuales no y cuales se deberán seguir trabajando. Esto proporcionara información valiosa tanto a la mujer, que así sabrá cómo se ha trabajado y lo que puede hacer para mejorar los aspectos no conseguidos, como a los profesionales (evaluación de proceso).