Baremos, Bienestar, Calidad de vida, Discapacidad, Discapacidad física y orgánica, Discapacidad severa, Escalas, Indicadores, Instrumentos técnicos, Personas mayores, Validez
La evaluación de la calidad de vida constituye un paso previo necesario para el desarrollo de programas individualizados que mejoren la calidad de la atención a las personas usuarias de servicios sociales. Además, las evaluaciones de la calidad de vida deberían centrarse en las características específicas de la población y el contexto al que se dirigen y, en la medida de lo posible, contar con la participación activa de las personas destinatarias de los servicios. La Escala FUMAT, que aquí se presenta, tiene por finalidad identificar el perfil de calidad de vida de una persona para la realización de planes individualizados de apoyo, proporcionando una medida fiable para la supervisión de los progresos y resultados de dichos planes. El presente documento describe el proceso de investigación llevado a cabo para la elaboración y validación de dicha escala, aplicable a personas mayores (más de 50 años) y personas con discapacidad (con una edad mínima de 18 años) que sean usuarias de servicios sociales. La escala evalúa la calidad de vida a través de 57 ítems, distribuidos en ocho subescalas que se corresponden con las dimensiones del modelo de calidad de vida de Schalock y Verdugo: bienestar emocional, relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos. La escala, realizada por un equipo de investigación del Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO) de la Universidad de Salamanca, está siendo utilizada actualmente en los centros de Matia Fundazioa, con el objetivo de evaluar y mejorar la calidad de los servicios, programas y apoyos ofrecidos. Ha sido concebida para ser aplicada por profesionales que conozcan a la persona usuaria al menos desde hace tres meses y su aplicación no excede de los diez minutos.