La sensación de continuidad en las personas profesionales está muy vinculada a los modelos profesionales de referencia que hayan tenido en el pasado y que tengan en la actualidad en el propio centro. Esos modelos de referencia son otras personas profesionales, que, por su actitud, su forma de atender o su dedicación, constituyen una guía para las demás, quienes las ven como figuras “ejemplares” de su profesión; de algún modo representan lo que quisieran llegar a ser o la forma en que quisieran llegar a desarrollar su trabajo, y tratan de emular esa forma de hacer.
Por ello es importante, que tanto la dirección como las y los profesionales con mayor responsabilidad o con mayor experiencia sean muy conscientes de que su forma de actuar tiene un fuerte impacto en el resto del personal y puede contribuir a reforzar la vocación y el buen hacer del conjunto de la plantilla. Esto resulta particularmente relevante en relación con las personas que empiezan en la profesión porque tener un buen modelo puede determinar el tipo de profesional que serán en el futuro.