El ingreso en una residencia no debe conllevar una ruptura en sus lazos familiares y de amistad, no debe significar que su vínculo se reduzca a su familiar de referencia o al más cercano. Tiene que poder mantener la red de relaciones que tenía antes, y es necesario favorecerlo diciéndole que puede invitar a quien quiera y las veces que quiera, que si necesita ayuda para llamar por teléfono no dude en pedirla, o también diciendo a las personas a las que contacta que pueden venir de visita y que eso le haría mucha ilusión a la persona residente. También pueden participar en las celebraciones que se hagan en la residencia o como acompañantes en algunas actividades o salidas.