La sensación de propósito también se asocia al propio afianzamiento y enriquecimiento de las relaciones con la persona mayor. Si bien es fundamental que esas relaciones se inscriban en su historia familiar, se anclen en su pasado, en fases anteriores de su vida (sensación de continuidad), también es necesario que se estabilicen en su nuevo marco y este proceso de estabilización puede ser la ocasión para reforzar los vínculos, para enriquecerlos y para adquirir mayor conciencia de su reciprocidad, es decir, de su carácter mutuamente beneficioso.