Las personas familiares y allegadas están muy bien situadas para ayudar a la persona mayor a seguir teniendo un propósito en la vida y a alcanzar los objetivos que contribuyen a mejorar su calidad de vida, dando continuidad a sus intereses y aficiones, buscando oportunidades para desarrollarlos y compartiendo con ella las actividades significativas que permitan disfrutarlas. Es importante también que intenten favorecer la aparición de nuevos intereses.