Las personas familiares o allegadas de las personas residentes también requieren ser bien acogidas en la residencia, tanto en fases preliminares al ingreso, como en el momento del ingreso y, más adelante, durante sus visitas al centro. Contribuye a ello que el personal les reconozca, que conozcan su nombre, que les comenten algún detalle agradable relacionado con la residencia o con su familiar.