Conviene crear una atmósfera de bienvenida para los nuevos miembros del personal que por primera vez acceden al servicio. Por ejemplo, se puede organizar un café un poco especial con los miembros del equipo en el que se integra; se le presenta a los miembros de la plantilla con los que vaya a tener un trato frecuente; se le presenta a las personas residentes de las que va a ser referente y a las que va a atender como miembro de ese equipo; se le acompaña por las instalaciones del centro para se pueda ir familiarizando; se le dice expresamente que plantee en cualquier momento las dudas que le surjan.