Acción comunitaria

Participación ciudadana y procesos participativos

El uso de metodologías participativas

Técnicas participativas para un diagnóstico y diseño participativo del proceso en los procesos participativos comunitarios

El sociograma

¿En qué consiste?

Es un instrumento que nos va a permitir visualizar a los actores y grupos sociales presentes en el territorio y trazar las conexiones existentes entre ellos. Sirve para darnos cuenta de lo aislados o no que podemos estar en las tareas que nos proponemos, y de las alianzas que precisamos y debemos hacer; y, en este sentido, a qué elementos o grupos “puente” debemos entrevistar para poder saber cómo colaborar en tareas comunes. También visualizaremos qué antagonismos son previsibles que nos aparezcan y cómo contrarrestarlos. Todo ello ponderando no sólo los números de personas que puedan estar en cada situación, sino cuáles son sus pesos y fuerzas reales de tipo socio-político y su capacidad de ayuda en nuestras estrategias.

 

¿Cómo se realiza?

  • Una posible aplicación de la técnica es repartir tarjetas en blanco:
    • Unas con forma triangular para representar a actores con mucho poder simbólico o de convocatoria (y posiblemente externos al lugar concreto).
    • Otras rectangulares para representar a los actores sociales organizados y locales.
    • Y otras circulares para representar a sectores de población no organizados, que suelen ser la mayoría o para personas que se considera que son relevantes para el proceso.
  • Cada cual rellena las tarjetas con los diferentes protagonistas existentes en el territorio y las pone sobre una pizarra o papel-continuo en una pared o una mesa para después relacionarlas.
  • Utilizaremos flechas que unan los diferentes actores en términos de:
    • relación fuerte (de dependencia, de colaboración...),
    • relación débil (de aislamiento, de desinterés, de temporalidad...),
    • relación de conflicto,
    • sin relación,
    • relaciones indirectas (un actor con otro a través de un tercero), etc.
  • En el grupo se debate hasta llegar a un cierto consenso. Se reflexiona sobre las zonas donde el mapa se hace más denso en sus relaciones, donde estas se hacen más intensas, los bloqueos existentes, los elementos articuladores (dinamizadores) y los espacios vacíos de actores o de relaciones.

 

¿Qué es lo más importante?

  • Al hacer estos mapas también es muy interesante intentar definir aquellos elementos “comunicadores” (personas, grupos, etc.) que adquieren un peso importante en la conexión de unos niveles con otros: por ejemplo, los “puentes” entre lo asociativo, o con sectores de la población, o con algunas Instituciones, etc.
  • Al desarrollar el sociograma, empezaremos a definir cuáles son los espacios de alianza y los de conflicto (que hay que desbloquear) para así tener una idea lo más aproximada posible de los actores protagonistas de las propuestas de acción. Esto se concretará mucho más en la fase siguiente de devolución y negociación.