Acción comunitaria

Participación ciudadana y procesos participativos

El uso de metodologías participativas

Técnicas para la participación individual y grupal

Para potenciar el refuerzo social positivo y el reconocimiento de las personas participantes
  • DINÁMICA 1: “EL ESPEJO”
    • Objetivos: Aceptarnos y valorarnos como somos, con nuestras potencialidades y limitaciones Sentirnos seguros y con confianza en nosotros mismos y nuestras capacidades
    • Material: Una caja pequeña. Un espejo dentro de la caja
    • Secuencia:
      • El facilitador inicia la sesión de la siguiente manera: “En esta caja que tengo en mis manos tengo algo muy hermoso, algo único en el mundo, lleno de cualidades, bueno, simpático y con muchas más cualidades que no tendría tiempo para enumerar”.
      • A continuación, pedimos a cada una de las personas que se imaginen cuál es el contenido de la caja. Puede ser cualquier cosa, dejamos que su imaginación se mueva con libertad. Damos unos segundos. Uno a uno y en silencio (este aspecto es muy importante), vamos pasando por cada uno de los miembros del grupo dejando que miren el contenido de la caja.
      • Reflexionamos sobre las siguientes preguntas: ¿Alguno o alguna imaginó que podría encontrarse con su rostro? ¿Qué sintieron cuando vieron su cara en el interior de la caja?
    • Aspectos a trabajar: autoconcepto, valoración y refuerzo.

 

  • DINÁMICA 2: “SILLA CALIENTE”
    • Objetivos: Lograr que los participantes emitan una serie de juicios y emociones a través de la palabra hablada hacia los participantes elegidos
    • Material: Lograr que los participantes emitan una serie de juicios y emociones a través de la palabra hablada hacia los participantes elegidos
    • Secuencia:
      • Disponemos las sillas en forma de círculo, tantas por participantes, dejando una en el centro del círculo (“silla caliente”)
      • Se selecciona a un miembro del grupo para que se siente en la “silla caliente”.
      • Los demás miembros, tras un tiempo de reflexión, escribirán todos los sentimientos positivos que tienen hacia esa persona. Se hará hincapié en que todo lo que se diga sea auténtico y sincero, y que solo se digan aspectos positivos del otro.
      • Uno a uno, cada participante expresará en voz alta lo que ha escrito en el papel. Se podrán repetir las cualidades o sentimientos ya que esto actúa como refuerzo en la imagen de la persona.
      • La persona que está sentada en la “silla caliente” se mantiene en silencio, ya que uno de los aspectos del refuerzo es “aprender a recibirlos”. Todas las comunicaciones han de ser respetuosas, cuidadosas, asertivas y llenas de comentarios que refuercen los lazos y los vínculos emocionales positivos.
      • Una vez hayan finalizado todas las aportaciones, se pasa a la reflexión: ¿Cómo nos hemos sentido al recibir esas cualidades? ¿Cómo nos hemos sentido al expresarlas? ¿Hemos descubierto emociones, cualidades o sentimientos que no conocíamos?