Acción comunitaria

Participación ciudadana y procesos participativos

Las fases de un proceso participativo comunitario

El punto de partida: autorreflexión y autocrítica del equipo comunitario

Antes de iniciar un proceso participativo debemos hacernos algunas preguntas, hacer una autorreflexión sobre nuestro punto de partida y sobre nuestros intereses en el proceso. De qué prejuicios partimos, para qué y para quién vamos a hacer (el proceso participativo), etc.

A continuación, se incluyen algunas preguntas que deberían formar parte de este proceso de auto reflexión:

Ejercicio de auto-reflexión

  • ¿De dónde partimos? ¿Qué conocemos de la gente? (Tipo de población, problemáticas generales, algo de su historia...)
  • ¿Qué conocemos del tema?, ¿qué dimensiones tiene, locales y globales?
  • ¿Existen procesos participativos en marcha, movimientos ciudadanos, etc.?
  • ¿A través de qué mecanismos hemos definido el tema del proceso?
  • ¿Responde el tema delimitado a una necesidad sentida por la comunidad, por nosotros, por la Administración...? Por algún movimiento (en particular, en general)?
  • ¿A quién ocupa y a quién preocupa el tema objeto del proceso?
  • ¿Escuchamos sólo lo que se dice en reuniones más formales, o también las posiciones que están escondidas, para que no se bloquee el proceso?
  • ¿Qué posición ocupamos? ¿Qué papel ocupamos en la red comunitaria (agentes externos, protagonistas...), con quién nos relacionamos?
  • ¿Qué capacidad de acceso tenemos a los sectores implicados, agentes sociales, Administración, etc.?
  • ¿Qué tipo de participación vamos a incorporar al proceso?
    • En el diseño (El proceso se hace abierto desde el principio, no es sólo nuestro)
    • A lo largo del proceso (Grupo Motor, espacios de encuentro, etc.)
    • En el seguimiento (Comisión de Seguimiento, boletines informativos...)
    • En la devolución de la información a lo largo del proceso.
    • En la negociación y construcción de propuestas.