Personas con discapacidad

Participación en las actividades de la vida cotidiana

El impacto en la organización

Para ayudar a la persona a participar en las actividades de la vida diaria, es necesario, por un lado, una buena organización entre los miembros del personal y, por otro, una buena programación de los tiempos y de las actividades en las que se va a tratar de conseguir la participación de la persona con discapacidad. En otros términos, el modelo de atención y el sistema de organización tienen que garantizar que haya personal disponible en el lugar y en el momento adecuado para encargarse, con la dedicación que en cada caso resulte necesaria, de las actividades programadas.
 

  • Organización del personal
    • Para hacer bien su trabajo, las y los profesionales de apoyo de atención directa tienen que disponer de directrices que definan sus responsabilidades y que indiquen quién debe hacer qué, a qué hora y con quién. Para planificar esta organización y su funcionamiento es importante que existan, en cada servicio residencial, reuniones periódicas de equipo que permitan compartir opiniones, dudas, dificultades, logros o consejos, en relación con la forma de atender a cada residente, en el marco de la planificación individual correspondiente.
    • Estas reuniones permiten destinar un tiempo a la reflexión y constituyen un foro en el que puede resultar más fácil acordar soluciones a cuestiones que se plantean con cierta frecuencia. Por ejemplo:
      • ¿Cómo debe actuarse cuando hay menos miembros de personal de los que, en principio, deberían estar presentes, como ocurre en casos de ausencia por enfermedad?
      • ¿Cómo debe organizarse la participación en grupo?
      • ¿Cómo dividir el tiempo de trabajo para que todas las personas atendidas puedan participar?
      • ¿Qué criterio conviene seguir para determinar de qué persona o personas con discapacidad se ocupa cada miembro del personal?
      • ¿Cómo asegurarse de que hay suficiente personal en los momentos en los que más se necesita, como, por ejemplo, en las horas de las comidas?
         
  • Organización de la actividad
    • La organización de la actividad conlleva, fundamentalmente, planificar una rutina diaria para toda la semana que tenga en consideración tanto las necesidades específicas de cada persona como las del propio servicio. Esta planificación semanal incluirá actividades necesarias y habituales, como hacer la compra, hacer la colada y la limpieza, pero también actividades más excepcionales, como por ejemplo, una cita en el médico o en el dentista.
    • El proceso de planificación y puesta en marcha de los objetivos de participación conlleva tiempos de trabajo de todo el equipo, que deben contemplarse con la suficiente regularidad e integrarse dentro de la organización del servicio.