Personas con discapacidad

Participación en las actividades de la vida cotidiana

¿Cómo prestar los apoyos para la realización de actividades?

Preparación de la actividad

Una vez que se han identificado y, en su caso, creado las oportunidades de participación, la siguiente etapa es determinar cómo ponerlas al alcance de la persona con discapacidad; en otros términos debe prepararse la actividad. La preparación minimiza el riesgo de confusión durante la actividad e incluye todo aquello que resulte necesario o conveniente para facilitar la participación. Veamos algunos ejemplos:

  • Cuando vayamos a realizar una actividad con la persona con discapacidad, conviene adoptar las medidas necesarias para favorecer la concentración y, por lo tanto, limitar el número de interrupciones externas. Así, por ejemplo, conviene acordar con otro miembro del personal que sea él quien se ocupe de responder al teléfono o de abrir la puerta cuando suene el timbre.
  • En algunos casos, puede ser conveniente que no haya nadie más en la sala en la que vaya a realizar la actividad, y esto significa que es necesario organizarse y prever otras actividades o tareas para el resto del grupo.
  • Cuando se trate de personas que presentan grandes dificultades de concentración, puede ser conveniente tenerlo todo preparado para que inicien la actividad de forma inmediata. Por ejemplo, a la hora de desayunar, puede ser útil tener ya el pan, el zumo, la mermelada y los cereales sobre la mesa, para que la persona se sirva nada más sentarse.
  • Si quiere salir a pasear con una persona que está en silla de ruedas, debe prever el itinerario de antemano y asegurarse de que es accesible en todo su recorrido.