Personas con discapacidad

Participación en las actividades de la vida cotidiana

¿Cómo prestar los apoyos para la realización de actividades?

Identificar oportunidades de participación

La mayoría de las actividades que realizamos en nuestra vida diaria pueden agruparse en dos grandes categorías: cosas que tenemos que hacer, aunque no las disfrutemos necesariamente (para la mayoría de la gente, las tareas domésticas) y cosas que nos gustan y que disfrutamos haciendo (habitualmente, las actividades de ocio y de relación social). Cuando tratamos de identificar oportunidades de participación en el entorno de una persona con discapacidad es importante que tengamos presentes ambas categorías.

Un punto de partida puede ser hacer un listado de las actividades que nosotros mismos desarrollamos en nuestra vida diaria, tanto en casa como en el entorno laboral:

  • ¿Quién recoge y abre el correo?
  • ¿Quién responde al teléfono?
  • ¿Quién conecta el aparato de música?
  • ¿Quién se encarga de encender y apagar las luces al comienzo y al final de la jornada?
  • ¿Quién sube y baja las persianas?
  • ¿Quién riega las plantas?
  • ¿Quién saca la basura?
  • ¿Quién pone la mesa?
  • ¿Quién friega la vajilla?
  • ¿Quién quita el polvo?
  • ¿Quién pasa el aspirador?
  • ¿Quién se encarga de los adornos cuando hay una fiesta de cumpleaños?
  • ¿Quién prepara la comida?

Por otra parte, a la hora de identificar oportunidades de participación, hay que tener en cuenta la necesidad de adaptar el equipamiento para que exista una oportunidad real de participar. Así por ejemplo, para una persona que presenta dificultades de coordinación puede resultar más útil un cepillo de dientes eléctrico que un cepillo manual y eso facilitará su participación activa en esa tarea.