Acción comunitaria

Planes integrales de desarrollo comunitario

Los Planes Integrales de Desarrollo Comunitario: metodología y aplicación

Punto de partida

Condiciones ideales

Las condiciones ideales para llevar a cabo este proceso son:

  • Grupo de personas de un barrio que llega a la conclusión de querer transformar su realidad, y para ello inicia un proceso participativo en el barrio.
    • Este grupo o asociación de vecinos pide soporte a las instituciones públicas y/o a otras organizaciones para conseguir recursos que permitan iniciar el proceso, que en una primera fase les permitan contratar al equipo de personas que lo llevara a cabo, etc.
    • El grupo busca experiencia, soporte técnico y metodológico para llevar a cabo el proceso
    • El propio grupo asume la contratación del equipo (uno o varios profesionales) para que trabaje el proceso comunitario.
    • El grupo de personas ya organizadas como Plan Comunitario y donde se pueden encontrar las diferentes entidades y asociaciones, vecinos/as a título particular, asume la dirección política del Plan comunitario (son el referente de la direccionalidad del trabajo del equipo, asumen el fomento de la participación, el darlo a conocer, el obtener recursos, el buscar soluciones a los problemas futuros del barrio, etc.)
    • Las administraciones públicas acompañan, aportan recursos, y participan con los profesionales de sus servicios en los espacio creados para ello desde el Plan Comunitario (ej. Comité Técnico).

Sin embargo, las condiciones reales en la mayoría de los barrios a la hora de impulsar un Plan Comunitario, son (o han sido):

  • No existe un grupo de personas que tenga claro que quiere transformar su barrio a partir de un proceso participativo.
  • La apuesta para crear las condiciones de que se dé ese proceso, el cual a medio o largo plazo, fortalecerá también a las asociaciones locales, es una apuesta política desde arriba como organización de segundo nivel y en algunos casos sin ser asumida plenamente por las entidades  presentes en el territorio.
  • Tendencia a asociar Plan Comunitario como una suma de proyectos gestionados por las entidades del barrio, cuya puesta en marcha consiste en disponer de unos recursos económicos que se destinan a cada uno de los proyectos.
  • No existe conciencia en el barrio de lo que significa hablar de proceso comunitario que en definitiva es:
    • sumar a gente para analizar la realidad,
    • organizarnos para hacer frente a los problemas,
    • crear conciencia colectiva desde la “construcción” (y no desde la toma de la decisión, la representatividad y el protagonismo),
    • avanzar en el conocimiento de la realidad para poder cuestionar y proponer mejoras en las políticas públicas que nos afectan a todos (funcionamiento de los recursos públicos, etc.).
    • “Empoderamiento de la población” en definitiva, que los vecinos tomen conciencia que ellos son “parte de” y por lo tanto no solamente pueden opinar sino también incidir para que las cosas cambien.
  • Incapacidad para contratar al equipo comunitario desde la asociación de vecinos u otra entidad que participe en el Plan Comunitario.
  • Desconocimiento de la metodología de los Planes Comunitarios y de la labor que desempeña el equipo comunitario. (…)
  • El equipo comunitario, formado por técnicos profesionales del campo social, difícilmente tiene la formación necesaria para trabajar este tipo de procesos, saben montar actividades y proyectos pero no crear las condiciones necesarias para trabajar el proceso (este tipo de formación no se imparte en el campo académico, existen pocas iniciativas y postgrados en el estado español que la impartan).
  • El referente ideológico y metodológico a seguir por esos técnicos procede de la organización que solicita o financia el proceso y no de las asociaciones y entidades que teóricamente asumen la dirección del Plan Comunitario (…)
  • Las administraciones públicas, unas por desconocimiento, otras porque no les acaba de interesar, no tienen claro que los vecinos sean los que acaben llevando la dirección política del Plan Comunitario, es decir, que los vecinos establezcan temas y prioridades a trabajar y decidan como hacerlo.

Morales, E. et al. Planes Comunitarios. La experiencia de FAVIBC. En Participación y Desarrollo Comunitario en medio urbano: Experiencias y reflexiones. Serie: Construyendo ciudadanía, n.7,  Madrid, IEPALA Editorial, 2005, 29 p.