Acción comunitaria

Planes integrales de desarrollo comunitario

Los Planes Integrales de Desarrollo Comunitario: marco conceptual

Principios básicos

  • Voluntad de construcción de ciudadanía:
    • Potenciar sujetos que se sientan protagonistas de su «papel» en la comunidad, con identidad y sentido de pertenencia a ella, capaces de incidir y de participar tanto en los cambios necesarios para el desarrollo personal y colectivo, como en la construcción de un proyecto común que aglutine y teja redes (unidad común: unidad para conseguir el bien común).
  • Voluntad de transformación:
    • De personas objeto de intervención a sujetos que aprenden a determinar qué es lo que desean y cómo pueden acceder, cómo pueden desarrollar sus capacidades para conseguirlo con la lógica de la colaboración. Y desde los territorios donde viven estas personas, en los cuales sus necesidades o demandas se transformen en oportunidades por un desarrollo digno, equitativo y sostenible, donde la mejora de la calidad de vida sea asunto de todos los actores presentes en el territorio.
  • Voluntad de un proceso educativo:
    • La misma puesta en marcha de este proceso ya es en sí misma un itinerario educativo para los actores que intervienen (ciudadadanos, políticos, técnicos, agentes económicos).
    • Cada uno, desde la posición donde se encuentra, va aprendiendo y se va capacitando, tomando conciencia en la co-construcción de esta comunidad: sobre la base de otros valores, otras actitudes, otras formas de relacionarse, no considerando al otro como responsable del conflicto sino necesario para la construcción de consenso y liderazgos compartidos.
    • Cada situación o respuesta, aunque tenga que ser operativa, puede tener este valor diferencial. Pero sobre todo porque esta voluntad de transformación tendrá que sustentarse en agentes con capacidad y con conciencia de lo que significa esta construcción.
  • Voluntad de cambio:
    • Forma parte de este proceso educativo que empieza por uno mismo con una toma de decisión de cambio de constituirse como sujeto activo. Y continúa al ponerse en relación con los demás para construir un sujeto colectivo co-responsable capaz de dar respuestas.
    • Y esta voluntad de cambio extensible a cada actor involucrado en el proceso (ciudadanos, políticos, técnicos, agentes económicos), generando complicidades en los otros para que estén dispuestos a cambiar y a introducir –en sus lógicas y en sus dinámicas- los necesarios cambios políticos y organizativos que faciliten el proceso.
  • Voluntad relacional:
    • Es en la articulación de espacios de relación y de colaboración entre los diferentes actores de la comunidad desde donde se puede facilitar la cohesión, la inclusión, y la vertebración.
    • Abrir y promover estos espacios supone incorporar en las diferentes actuaciones la clave de «con quien» y facilitar espacios donde se exprese la diversidad (huyendo de las lógicas «ausencia/invisibilidad» o «en contra»): articular con los ciudadanos -asociados o no-, con las administraciones públicas, con los técnicos de los servicios, con los agentes económicos, y también con otros territorios/ comunidades o actores externos a la comunidad (profesionales, universidades, organismos, fundaciones, etc.).