Acción comunitaria

Participación ciudadana y procesos participativos

Claves para potenciar la participación individual en los procesos participativos comunitarios

Los componentes de la motivación, el motor de la participación individual

El valor de alcanzar el objetivo que se persigue

Conocer lo que se quiere conseguir es un primer paso para la participación en el ámbito grupal y social. Pero en muchas ocasiones solicitamos a las personas que se impliquen en programas de participación que creemos adecuados para ellos sin saber lo que realmente quieren y confundimos nuestros deseos profesionales con lo que la persona quiere para sí misma o el ritmo con el que desea incorporase en procesos participativos.

Es por este motivo por el que es importante identificar, dentro del itinerario vital de la persona, cuáles son sus objetivos y sus centros de interés en materia de participación, sentido de comunidad  y ciudadanía. Y, a partir de estos centros de interés, desarrollar los posibles itinerarios y contenidos, los aprendizajes vinculados con los que incrementar su percepción de control, de autoeficacia y fortalecer sus motivaciones particulares orientándolas a otras de carácter grupal.

¿Qué es el valor que cada persona le asigna a un estímulo u objetivo? Para autores como Vroom, es la satisfacción anticipada de un estímulo. Esas valoraciones actúan como conductores de la conducta, es decir, dirigen a la persona hacia la consecución del objetivo, y se encuentran en relación con todos los factores personales vistos anteriormente. “Ser útil, transformar la realidad, cambiar las estructuras injustas, creer en la solidaridad, ser mejor persona, encontrarse con uno mismo, luchar por el bien común,….” son valores que mueven al individuo a la participación colectiva y que se encuentran combinados con otros menos altruistas o solidarios “ocupar el tiempo libre, interés profesional, relacionarme con otros, curiosidad, por novedad, porque queda bien o me lo han pedido, por necesidades personales no cubiertas...”

De partida, todos estos valores son válidos. Lo interesante es cómo, desde el grupo, podemos enriquecerlos y orientarlos hacia un sentido de comunidad compartido, donde la persona sienta que los objetivos de participación:

  • Tienen un efecto positivo en sí mismo
  • Aunque se perciban como difíciles o imposibles, el grupo contribuye a su logro
  • Tienen que ver con la comunidad, pero también con uno mismo
  • Permiten obtener otros objetivos más a largo plazo
  • Las consecuencias de los objetivos de participación son tangibles