Acción comunitaria

Acción comunitaria intercultural

Instrumentos metodológicos para planificar la acción comunitaria orientada a la convivencia ciudadana intercultural

Protocolo específico para la promoción de las dimensiones de la convivencia

El enfoque expuesto para la intervención social orientada a la promoción de la convivencia ciudadana e intercultural, basado en la consideración general de los tres modos de sociabilidad (convivencia, coexistencia y hostilidad), la transformación de uno en otro y lo que hay que superar, conservar, evitar y fomentar, se complementa con el que se expone ahora, basado en la realización de acciones en todas o en alguna de las dimensiones de la convivencia.

Tanto al dar un enfoque de convivencia a un proyecto de cualquier ámbito, ya en marcha o por iniciar, como al concebir un proyecto específico de promoción de la convivencia ciudadana e intercultural, se trabajará sobre cada una de las dimensiones de la convivencia, es decir:

  • Promover la relación social y su carácter positivo entre los actores involucrados en el barrio.
  • Promover el respeto a las normas de la comunidad vecinal, la adaptación de la normativa que proceda y la generación participativa de nuevas normas.
  • Promover actitudes de respeto o tolerancia activa en el espacio social y, en concreto, las relativas al minoritario, foráneo o recién llegado.
  • Promover valores compartidos y no sólo el respeto a los valores específicos.
  • Promover la participación ciudadana en el barrio.
  • Promover la comunicación social e intercultural entre los vecinos y otros actores.
  • Promover la gestión pacífica de la conflictividad en el barrio, impulsando sistemas de regulación como la mediación comunitaria e intercultural.
  • Promover la identidad local y cívica, así como el sentimiento compartido de pertenencia al barrio.
  • Promover la democracia local.

La metodología que se propone se concreta en abordar cuatro pasos en cada dimensión:

  • primero, delimitar el ámbito de trabajo de que se trate (por ejemplo, la participación ciudadana);
  • segundo, formular los objetivos generales y específicos que se desea alcanzar en ese campo de acción local;
  • tercero, las líneas de actuación (iniciativas, actividades y medidas que se pondrán en marcha),
  • cuarto, formular indicadores cualitativos y cuantitativos para la evaluación del grado y del impacto del cumplimiento de esos objetivos y realización de actividades.

La tabla siguiente resume de forma más detallada el objetivo de cada uno de estos pasos en la elaboración del protocolo específico para la promoción de las distintas dimensiones de la convivencia:

 

A continuación, se expone, muy esquemáticamente, un ejemplo de cómo opera esta herramienta metodológica. Supongamos que en un determinado barrio se quiere trabajar lo relativo a la conflictividad social. Demos, aunque sea brevemente, los cuatro pasos sugeridos: